Cócteles con whisky
Ver todo el recetarioEl whisky es cereal y madera: cebada, maíz o centeno que pasan años en barrica hasta salir con vainilla, caramelo y especia. Es el destilado con más peso propio de la barra, y por eso sus cócteles son los más sobrios de todos.
Aquí manda una regla que conviene aprenderse: lo que solo lleva destilados se remueve, no se agita. Un Old Fashioned o un Manhattan buscan enfriarse y diluirse lo justo, quedando sedosos y transparentes. El Whisky Sour es la excepción, porque lleva cítrico — y ahí sí, agítalo con ganas.
14 recetas

Whisky & Tonic
El pariente incomprendido del Gin & Tonic. Bien montado es un trago largo, seco y sorprendentemente refrescante; mal montado es un vaso de tónica con sabor a madera.
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Gold Rush
Un Whisky Sour al que le quitas el azúcar y la clara y le pones miel. Nació en Nueva York en 2001 y se ha ganado el sitio: con tres ingredientes sabe más completo que el original con cinco.
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Hot Toddy
El remedio de la abuela que resulta ser un cóctel decente. Caliente, dulce y ácido a la vez, y con el whisky justo para que se note sin quemar.
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Irish Coffee
El abrazo cálido en una taza. Café fuerte, whisky suave y crema flotante que se funde lentamente. Inventado en el aeropuerto de Foynes, Irlanda, en 1942.
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Manhattan
Anterior al Martini y, para muchos, superior. Whisky de centeno y vermut rojo en una proporción que no admite descuidos: es un trago de sobremesa, para beber despacio.
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Mint Julep
Bourbon, hierbabuena y una montaña de hielo picado en un vaso de metal que se escarcha por fuera. Más ritual que receta, y ahí está la gracia.
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New York Sour
El mismo Whisky Sour de siempre con una capa de vino tinto flotando encima. Parece un truco de escaparate y no lo es: el vino aporta taninos y fruta que el original no tiene, y cada sorbo sabe distinto según cuánto se hayan mezclado.
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Old Fashioned
El cóctel que definió la palabra "cóctel": whisky, azúcar, amargos y nada más. Elegancia pura desde el siglo XIX.
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Paper Plane
Cuatro ingredientes en la misma medida y ninguno gana. Sam Ross lo creó en 2008 aplicándole al Last Word la lógica del whisky, y se ha convertido en uno de los pocos clásicos modernos que todo el mundo reconoce.
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Penicillin
Un "toddy frío" moderno creado en 2005. Reconfortante, medicinal y con un final ahumado que sorprende. El jarabe de miel y jengibre es su alma.
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Rob Roy
Nació en Nueva York en 1894 y se llama así por un forajido escocés. Cambiar el centeno por escocés parece poca cosa y le da la vuelta al trago.
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Sazerac
El cóctel oficial de Nueva Orleans. Se prepara en un vaso y se sirve en otro, y la absenta solo pasa por dentro del cristal: no se bebe, se huele.
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Whisky Highball
En Japón lo tratan con la seriedad de un clásico y tienen razón: bien montado, es el trago largo más refrescante que existe con un destilado oscuro.
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Whisky Sour
La familia de los sours en su forma más reconocible: destilado, cítrico y azúcar, coronados por una espuma sedosa que cambia por completo la textura.
Ver receta →Con qué mezclar el whisky
El whisky es el destilado con más sabor propio de la estantería, y eso invierte la lógica: aquí no se trata de darle carácter sino de no aplastarlo. Las mezclas que funcionan son pocas y sencillas.
Agua
Unas gotas, no un chorroBajar unos grados la graduación abre aromas que el alcohol tenía cerrados. No es aguar el whisky: es lo primero que hace cualquier catador.
Soda
1 parte de whisky por 3 de sodaEl highball japonés. La burbuja alarga el trago sin añadir sabor, y por eso funciona hasta con whiskys que en copa resultan demasiado intensos.
Whisky Highball →Vermut rojo
2 partes de whisky por 1 de vermutEl vermut aporta dulzor, especia y una acidez suave. Es la mezcla clásica del whisky y nadie la ha superado en siglo y medio.
Manhattan →Limón y azúcar
2 partes de whisky, 1 de limón, 1 de siropeEl ácido corta el dulzor de la barrica y el azúcar suaviza el alcohol. Es la estructura más versátil que existe con whisky.
Whisky Sour →Amargos y azúcar
60 ml de whisky, un terrón y dos golpes de angosturaApenas es una mezcla: solo lo justo para redondear los bordes. Si un whisky te gusta solo, éste es su cóctel.
Old Fashioned →Tónica
1 parte de whisky por 2 o 3 de tónicaMenos conocido que el resto y más refrescante de lo que suena. Con bourbon sale dulce y redondo; con un escocés turbado, el humo se impone.
Whisky & Tonic →Agua caliente y miel
50 ml de whisky, 15 de miel, 15 de limón y 120 de agua a 70°La única mezcla caliente de la lista y la más antigua. El calor hace con los aromas lo mismo que unas gotas de agua fría, y de paso convierte el whisky en algo que apetece en invierno.
Hot Toddy →
Lo que no funciona:La cola con un whisky caro es tirar el dinero dos veces: el azúcar borra la barrica y el whisky no aporta nada que no diera uno de diez euros. Y con un escocés muy turbado, evita las mezclas dulces: el humo y el azúcar juntos dan un resultado que casi nadie repite.






