Cócteles con ron
Ver todo el recetarioEl ron nace de la caña de azúcar y arrastra consigo el clima del Caribe: dulzor, fruta y una calidez que perdona los errores del principiante. Es, probablemente, el licor más agradecido para empezar a preparar cócteles en casa.
Un ron blanco ligero pide cítrico y hierbabuena — ahí están el Mojito y el Daiquiri. Uno añejo, con sus años de barrica, se defiende solo en copa o sostiene tragos de sobremesa sin despeinarse. Comprar los dos cuesta poco y multiplica lo que puedes preparar.
7 recetas

Cuba Libre
Ron, cola y lima. Suena a que no tiene misterio, y por eso se sirve mal en todas partes: sin lima suficiente es otra bebida, y bastante peor.
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Daiquiri
Tres ingredientes y ningún lugar donde esconderse: ron, lima y azúcar en equilibrio exacto. El cóctel con el que los bartenders miden su técnica.
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Dark 'n' Stormy
La tormenta perfecta en un vaso. El contraste entre el ron oscuro dulce y la ginger beer picante crea un espectáculo visual y gustativo. Nacido en las islas Bermudas.
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Mai Tai
Complejo, exótico y lleno de matices. La joya de la corona de los cócteles Tiki. "Mai Tai" significa "lo mejor" en tahitiano.
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Mojito clásico
El rey de los cócteles refrescantes: ron blanco, hierbabuena fresca, lima y un toque de azúcar. Nacido en La Habana y perfecto para el calor.
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Piña Colada
El embajador líquido del trópico por excelencia. Una mezcla dulce, rica y sumamente frutal que te transporta instantáneamente a una playa paradisíaca con un solo sorbo.
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Ron & Tonic
El combinado que casi nadie pide y que sale sorprendentemente bien. El dulzor de la caña y el amargor de la quinina se equilibran solos, sin que haya que añadir nada para arreglarlo.
Ver receta →Con qué mezclar el ron
El ron viene de la caña, así que llega dulce de fábrica. Todo lo que funciona con él tiene que aportar acidez o amargor para contrarrestarlo — y por eso la lima aparece en casi todas las combinaciones clásicas.
Lima y azúcar
2 partes de ron, 1 de lima, 1 de siropeLa fórmula más limpia que existe con ron blanco. Tres ingredientes, nada donde esconderse: si el ron es bueno se nota, y si no lo es también.
Daiquiri →Hierbabuena, lima y soda
50 ml de ron, media lima, 10 hojas y soda hasta arribaLa versión larga del anterior. La hierbabuena no se machaca, se golpea entre las manos: machacada suelta clorofila y amarga.
Mojito clásico →Cola y lima
50 ml de ron y cola, con media lima exprimida dentroFunciona por la lima, no a pesar de ella. Sin cítrico son dos cosas dulces sumadas; con él aparece el contraste que lo sostiene.
Cuba Libre →Piña y coco
50 ml de ron, 120 de piña y 60 de crema de cocoLa grasa del coco redondea el alcohol y la piña aporta la acidez. Es de las pocas combinaciones dulces que aguantan un ron añejo.
Piña Colada →Tónica
1 parte de ron por 2 o 3 de tónicaEl que casi nadie pide. El amargor de la quinina equilibra el dulzor de la caña sin que haya que añadir azúcar por ningún lado.
Ron & Tonic →
Lo que no funciona:Con un ron añejo bueno, evita la cola y los zumos industriales: pagaste por unos años de barrica que el azúcar borra de un trago. Los añejos piden poca mezcla —hielo, una piel de naranja— o combinaciones que respeten la madera, como la piña y el coco.






