
Whisky Highball
Tiempo de preparación:
En Japón lo tratan con la seriedad de un clásico y tienen razón: bien montado, es el trago largo más refrescante que existe con un destilado oscuro.
Ingredientes
- 45 ml de whisky japonés o escocés suave
- 135 ml de soda muy fría
- Hielo en cubos largos
- Twist de limón (opcional)
Preparación
- Enfría el vaso antes de nada. Todo en este trago va contra el calor.
- Llena el vaso de hielo hasta el borde y remueve unos segundos para enfriar el cristal. Retira el agua que se haya formado.
- Añade el whisky y remueve trece veces, que es el número que repiten en las barras de Tokio. Suena a superstición y lo que hace es enfriar el destilado antes de que llegue el gas.
- Vierte la soda por la pared del vaso, despacio, sin que golpee el hielo.
- Una sola vuelta con la cuchara, de abajo arriba. Ni una más.
Notas del mixólogo
¿Qué tiene de especial el highball japonés?
La obsesión por el frío y por la burbuja. En Japón el highball no se considera un trago menor sino la forma habitual de beber whisky, y de ahí que el método esté tan trabajado. Todo va helado antes de empezar: el vaso, el whisky y la soda. Y hay un paso que no se ve en ninguna otra barra — antes de añadir la soda se remueve el hielo unas trece veces, para redondearle los cantos. Un canto afilado rompe las burbujas al contacto, así que el hielo liso conserva el gas bastante más tiempo. Suena a manía y se nota en el vaso. La soda se vierte por la pared y se da una sola vuelta, de abajo arriba, para que suba el whisky sin perder carbónico.
¿Hace falta whisky japonés?
No, pero se entiende por qué se asocian. Los mezclados japoneses —el Toki de Suntory es el que más se pide para esto— están hechos pensando en diluirse: son suaves, poco turbados y con un punto cítrico que aguanta el agua con gas sin desaparecer. Un escocés mezclado suave hace el mismo papel y cuesta menos. Lo que no funciona es un turbado de Islay: el humo se concentra al alargarlo y el trago deja de ser refrescante, que es justo su razón de ser.


