Recetario

Los seis combinados con tónica

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La tónica hace algo que casi ningún refresco sabe hacer: en vez de tapar el destilado, lo contradice. La quinina es amarga, y ese amargor empuja hacia arriba lo que el licor tenga de aromático en lugar de disolverlo en azúcar. Por eso funciona con seis bebidas tan distintas entre sí como el vermut y el mezcal.

Los seis se montan igual —hielo hasta arriba, licor, tónica por la pared, una sola vuelta de cuchara— y se diferencian en dos cosas: la proporción y el cítrico. Aquí están los seis con sus medidas, y debajo, cuál elegir según lo que te apetezca beber.

Gin & Tonic
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Gin & Tonic

Tiempo de preparación: 3 min

El trago más fácil de preparar y el más fácil de arruinar. La diferencia entre uno correcto y uno memorable está en el hielo, la temperatura y cómo se sirve la tónica.

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Vodka & Tonic
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Vodka & Tonic

Tiempo de preparación: 3 min

Dos ingredientes y ningún sitio donde esconderse. Es el más limpio de los combinados con tónica y también el que más gente prepara mal, porque cuando sale plano se echa la culpa al vodka y casi nunca es el vodka.

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Whisky & Tonic
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Whisky & Tonic

Tiempo de preparación: 3 min

El pariente incomprendido del Gin & Tonic. Bien montado es un trago largo, seco y sorprendentemente refrescante; mal montado es un vaso de tónica con sabor a madera.

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Tequila & Tonic
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Tequila & Tonic

Tiempo de preparación: 3 min

Más seco que una Paloma y más interesante que un Gin & Tonic. El agave y el amargor de la quinina se entienden sorprendentemente bien.

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Ron & Tonic
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Ron & Tonic

Tiempo de preparación: 3 min

El combinado que casi nadie pide y que sale sorprendentemente bien. El dulzor de la caña y el amargor de la quinina se equilibran solos, sin que haya que añadir nada para arreglarlo.

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Vermut & Tonic
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Vermut & Tonic

Tiempo de preparación: 3 min

La hora del vermut, alargada. Lleva la mitad de alcohol que un Gin & Tonic y bastante más sabor, y por eso funciona a media tarde cuando ningún otro trago largo lo hace.

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Cuál elegir

  • Gin & Tonic

    La referencia. El enebro y la quinina llevan un siglo entendiéndose, y es contra éste que se miden los otros cinco.

  • Vodka & Tonic

    El más limpio y el más fácil de dejar soso. Pide cítrico de verdad y una tónica que valga la pena.

  • Whisky & Tonic

    El que más depende de la botella: con bourbon sale dulce y redondo, con un escocés turbado gana el humo.

  • Tequila & Tonic

    Más seco que una Paloma. El agave vegetal contra el amargor de la quinina, con pomelo en medio.

  • Ron & Tonic

    El que casi nadie pide. El dulzor de la caña equilibra la quinina sin que haya que añadir nada.

  • Vermut & Tonic

    El raro de la familia, y el mejor a media tarde: la mitad de alcohol que los demás y bastante más sabor.

La tónica pesa más de lo que crees

En todos estos tragos la tónica es entre dos y tres cuartas partes del vaso. Es decir: la mayor parte de lo que bebes no es el destilado por el que pagaste, sino el refresco que elegiste sin pensar en el supermercado.

Dos cosas sencillas cambian el resultado más que subir de gama en la botella. La primera es que esté helada de verdad, no fría: la tónica templada pierde el gas en cuanto toca el hielo y el trago se queda plano antes del segundo sorbo. La segunda es abrirla en el momento — una botella pequeña por trago vence a la grande de dos litros que lleva media hora abierta, por buena que sea la marca.