
Sirope simple
Tiempo de preparación:
El ingrediente que más cócteles arregla y el más fácil de hacer. El azúcar en grano no se disuelve en un líquido frío: se queda en el fondo del vaso, y ahí se pierde la mitad del dulzor que creías haber puesto.
Ingredientes
- 200 g de azúcar blanco
- 200 ml de agua
Preparación
- Pon el agua y el azúcar en un cazo a fuego medio. La proporción es 1:1 en peso y en volumen, así que no hace falta báscula: la misma taza para los dos.
- Remueve hasta que el líquido esté transparente y no se vea ni un grano. Con eso ya está: no tiene que hervir. Si hierve, se evapora agua, la proporción se va y el sirope sale más espeso de lo que dice la receta.
- Retira del fuego y deja enfriar del todo antes de embotellar. En caliente, el vapor se condensa dentro de la botella y esa agua de más es justo donde empieza el moho.
- Guárdalo en un frasco limpio en la nevera. Aguanta un mes largo; si alguna vez lo ves turbio o con hilos, se tira sin pensarlo.
Notas del mixólogo
¿1:1 o 2:1?
El simple es 1:1 —una parte de azúcar por una de agua— y es el que piden casi todas las recetas clásicas. El rico es 2:1, con el doble de azúcar. La diferencia práctica no es lo dulce, porque endulzan casi igual: es cuánto líquido añaden. El rico endulza lo mismo aportando la mitad de agua, así que el trago no sale aguado — es parte de la diferencia entre un Daiquiri de barra y uno de casa. Además dura más: cuanto más azúcar, menos margen para que crezca nada.
¿Hay que hervirlo?
No, y conviene no hacerlo. Basta con calentar hasta que el azúcar desaparezca y el líquido quede transparente: con fuego medio son dos o tres minutos. Si hierve, se evapora agua y la proporción que habías medido deja de ser la que era, así que el sirope sale más espeso de lo que dice la receta. De hecho el 1:1 se puede hacer en frío, agitando en un tarro, aunque tarda bastante más en disolverse.


