Limoncello casero
El licor casero por excelencia, y uno de los pocos que sale mejor en casa que comprado. Son tres ingredientes y quince minutos de trabajo; el resto lo hace el tiempo.
Ingredientes
- 8 limones grandes, sin encerar
- 750 ml de alcohol de 95° o vodka de calidad
- 500 g de azúcar blanco
- 700 ml de agua
Preparación
- Lava y seca bien los limones. Pélalos con un pelador sacando solo la parte amarilla: la piel blanca de debajo amarga, y es el error que más limoncellos arruina.
- Mete las pieles en un frasco grande con el alcohol, ciérralo y déjalo en un sitio oscuro y fresco. Un mínimo de dos semanas, y hasta un mes si tienes paciencia.
- Agítalo cada dos o tres días. Sabrás que está cuando las pieles hayan perdido el color y el alcohol sea de un amarillo intenso.
- Prepara el almíbar con el azúcar y el agua, calentando sin hervir hasta disolverlo, y deja que se enfríe POR COMPLETO. Verterlo templado sobre la maceración enturbia el licor para siempre.
- Cuela las pieles, mezcla el alcohol con el almíbar frío y embotella. Déjalo reposar otra semana antes de probarlo: recién mezclado sabe áspero y esa semana lo redondea.